Bush : Golden State

El Fin del Sonido Seattle.
La música POP adecentada con sus luces de neón vestía sus mejores galas y daba sus últimos coletazos mientras empezaba a palidecer y marchitarse. La última década del siglo XX acababa de empezar, y la dulce sonoridad de esta corriente era sacudida por la rabia y el descontento que grupos como Dinosaur Jr, The Pixies o Green River escupían a través de los altavoces. El Sonido Seattle (conocido hoy popularmente como GRUNGE) acababa de nacer, y en poco tiempo sería un “boom” mediático gracias a que grupos como Pearl Jam, Nirvana o Mudhoney lo elevarían desde las alcantarillas a los altares del Rock alternativo.
Mientras esta escena de cambio se desarrollaba, al otro lado del atlántico la escena musical británica se debatía entre las musicalidades del Dream Pop, el Shoegazing y la entonces débil semilla de lo que sería el florecido Brit Pop. No sería hasta 1994 y coincidiendo con la muerte de Kurt Cobain que el género Post Grunge aparecería con fuerza en el Reino Unido (compartiendo la sonoridad del Grunge, su hermano mayor). Y esta segunda ola del sonido Seattle la iniciaría un cuarteto londinense llamado BUSH, el cual sería el abanderado durante su corta existencia.
El primer trabajo de este grupo , llamado Sixteen Stone (1994), es un ejercicio claro de cómo es la sonoridad de la música Grunge y en su día tuvo una gran acogida por la crítica y el público, llegando a ser un disco superventas en EEUU con un éxito más reducido en UK. Tras este debut vendrían dos trabajos: uno horrible y vomitivo publicado en 1996 (Razorblade Suitcase) y otro sin una dirección musical clara e influenciado por la música electrónica (Science of Things) publicado tres años después. Llegados a este punto en la línea vital de Bush, mucho había cambiado la escena musical británica (estamos ya en el año 2000) y poco quedaba ya de aquella sonoridad nacida en los suburbios de Seattle. Pese a ello, Bush volvió al sonido que tanto éxito les dio en su trabajo debut pero solidificada con la madurez de 7 años de carrera para crear su mejor y póstumo trabajo : Golden State.
Golden State es un brillante trabajo (que no sobresaliente) que llegó para cerrar una carrera desigual a nivel creativo y que supone la vuelta al inicio de su carrera: piezas maestras de grunge (muy al estilo de su álbum debut) pero conducidas magistralmente por el productor Dave Sardy (Marilyn Manson, Slayer...) lo que confiere a estas canciones fuerza y dureza pero abandonando el sonido “sucio” tan frecuente en la mayoría de trabajos Grunge.
Como muchos otras obras, Golden State es un buen disco que no tuvo su repercusión a nivel social por el nulo soporte que la discográfica realizó en la promoción. Si, como yo, eras uno de esos adolescentes que saltaban y al escuchar un sucio riff de guitarra a mediados de los 90 este es posiblemente un trabajo que te arrancará una sonrisa. Por los viejos tiempos...
Nota : 7 (Sobre 10)



