Catherine Wheel : Adam and Eve

Soy tu Madurez ¿Puedo Pasar?
Para todos los mortales, todo aquello que hemos vivido, en mayor o menor grado, sirve de instrumento para modelar nuestra actitud. Para un músico, toda aquella música de la que se ha empapado sirve de instrumento de cambio y evolución a la hora de componer. Esta es la razón por la que la mayoría de compositores acostumbran a dejar una huella diferenciadora entre sus distintos trabajos, aunque también hay compositores que hacen lo mismo toda su vida, quizá por incapacidad creativa o quizá por motivos comerciales. Sea como fuere, estos primeros nos van mostrando como disco tras disco van alcanzando una cénit creativo, al igual que nosotros pasamos de la adolescencia a una etapa más reflexiva. Y como al resto de los mortales, a algunos este cambio les sienta bien, y a otros no tanto.
Catherine Wheel es uno de esos grupos al que la madurez les sentó bien, evolucionaron de manera clara y concisa desde el guitarreo envolvente y sugerente de sus primeros trabajos (Ferment y Chrome) pasando por su época de cambio con un trabajo como Happy Days, tan abierto a diferentes estilos (pero a su vez flojo y poco sugerente). Y tras esta feliz época llegó la madurez y la introspección musical mediante Adam and Eve, el cuarto y último gran trabajo de este cuarteto británico. Este es un trabajo que requiere de estudio, es decir, no estamos ante un trabajo fácil y directo, necesita de varias escuchas para que Adam and Eve vaya llenando tu capacidad de sorpresa, y la culpa la tiene su cuidada y compleja composición, cercana al rock creado en la década de los 70.
Cuando coloqué por primera vez el disco serigrafiado de color verde en mi equipo de música y presioné el botón de play me di cuenta de que algo ha cambiado. Habían pasado ya siete años desde que publicaron su primer trabajo (época por la que entonces empezaba mi hormonal adolescencia) y ahora todo era diferente. Yo ya lo sabía desde hacía tiempo, me hacía mayor, pero su música me lo corroboró: sonaban más maduros, más reflexivos e introspectivos, más oscuros... pero seguían siendo capaz de emocionarme, algo que agradecí ya que no existen muchos grupos que lo consigan a lo largo de su carrera. Emociones a parte, Adam and Eve el trabajo más elaborado del grupo, un trabajo que viaja en dirección opuesta al resto de su obra; es más acústico, más acicalado a nivel vocal, más introspectivo (a nivel lírico) y más “Floydiano”, ya que se nota una clara pero leve influencia de la esencia de aquellos Pink Floyd de los años 70 (en relación a las texturas de teclado, los pasajes sonoros entre canciones y a algunos "guiños" líricos). Con los años, y como el buen vino, Adam and Eve se perfila como una obra suprema, no entendida en su día y por ello maltratada por algunos listillos de verdad suprema de la prensa musical especializada (véase Rolling Stone). Pero el tiempo lo pone todo en su sitio, y el tiempo (por ahora) le va dando la razón a este magnífico y elaborado ensayo de como hacer música Rock de calidad.
Con Adam and Eve , Catherine Wheel cerró para siempre su brillante carrera creativa (tras él vendría el flojo Whishville) y la guardó en un viejo baúl a la espera de aquellos que aún no los conocen. Si eres uno de ellos, ábrelo y déjate sorprender por uno de los mejores cuartetos alternativos y minoritarios de la década pasada.
NOTA 9 (Sobre 10)




Comentarios sobre Catherine Wheel : Adam and Eve
Tremendos los Catherine wheel, como tú, pienso que el Chrome es una autentica obra de arte. Enhorabuena por el blog...Ahora esta de moda los 80...pero, los 90 fueron la bomba. Pensaremos lo mismo de los 00??
Pfff Cuestión de épocas. Para mi, la mejor década es la de los 90 porque quizá es la década ella en la que crecí, pasando por la adolescencia hacia la madurez, lo que me llevó a descubrir y devorara miles de discos.
Cuando acabe esta década... veremos si esta a la altura de la anterior.