Longwave : There´s a Fire

Como parecer un "Indie" Británico sin serlo realmente.
¿Longwave? ¿Quienes?
Si, otro grupo de la escena “indie” que para muchos lo conocen en su barrio (para más señas Brooklin, NY) y poco más. Pero una vez más lo desconocido no deja de ser sorprendente, y en este caso un grato aunque arduo descubrimiento. Tras fichar por una multinacional y firmar uno de los mejores trabajos de la escena Indie de 2003, Longwave necesitaba lo que pocos grupos han conseguido a lo largo de su carrera: crear su trabajo de confirmación absoluta para intentar dar el salto al “mainstream”. Mientras el segundo trabajo estaba en proceso de gestación, la formación inicial de este cuarteto neoyorquino sufrió una escisión quedándose dos de sus miembros iniciales en el camino, lo cual supuso la pérdida de parte de las cualidades creativas de la banda.
Tras grabar con músicos de estudio para suplir sus dos bajas de la formación inicial, Longwave publicó el que sería su tercer trabajo: There´s a Fire. Cuando escuché este trabajo por primera vez me di cuenta que me encontraba ante un álbum que muestra un claro ejemplo de dualidad, de matices claro-oscuros, y férrea búsqueda de identidad. Si con Strangest Things el brillante trabajo predecesor este cuarteto parecía un grupo de ideas claras, con There´s a Fire pasaron al posible potencial que nunca llegaron a desarrollar. Me explico, nos encontramos ante un trabajo poco brillante que nos muestra el potencial y la claridad de la banda en algunos cortes (“Heart Attack”, “River”, “Fall on every Whim” y “Underneath”), pero por desgracia también nos muestra su inmadurez y falta de consolidación, necesitando de el anclaje urgente de sus influencias musicales para poder sacar el resto de temas adelante. De esta manera encontramos canciones con recuerdan en demasía a sus antecesores, véase Ride, Swervedriver, The Verve e incluso Radiohead (“Down in Here” parece una cara B sacada de cualquier disco de Radiohead de la era post Ok Computer), pero finalizadas sin la brillantez que estos grupos dieron a sus temas. ¿El resultado de este embrollo? Canciones de corte Pop británico que repiten la fórmula que todos hemos oído millones de veces y que nos recuerdan al sonido de la época dorada del Britpop de grupos como Blur, Embrace o Pulp.
Tras esta menestra de ideas, a uno le queda la sensación de que Longwave intentó destruir su etiqueta americana para cambiarla por su ansia británica, creando un trabajo que pasará a la historia de la música como uno más del montón, es decir, sin pena ni gloria.
NOTA: 6 (Sobre 10)




