Pearl Jam : Vitalogy

El oscuro y decadente final de la música Grunge.
Si observamos desde la perspectiva musical hacia la década pasada, podemos establecer la posibilidad de que la muerte de Kurt Cobain en 1994 es el detonante que establece el punto y final de la música Grunge (cómo el refrán del perro y la rabia : muerto el icono, muerta la corriente). Meses antes de que el ídolo de Nirvana pusiese con una escopeta el fin a su agónica vida, el otro grupo-icono de esta corriente (Pearl Jam) ponía ,casualmente, punto y final a sus andanzas por la estela del grunge dejando atrás una obra maestra como “TEN” y otra de mediocre creación como “VS”, su segundo trabajo.
Para su tercer trabajo, llamado originalmente Vitalogy (el estudio de la vida), Pearl Jam prescindió de la continuidad rabiosa que suponía quedarse en la corriente grunge para pasar a la diversidad sonora del rock agresivo, las baladas y las pistas experimentales (estas últimas y desde mi punto de vista fallidas y totalmente prescindibles lo cual resta puntos al valor final de este gran trabajo).
Vitalogy debe su original nombre al frontman del grupo, Eddie Vedder, el cual lo extrajo de un manual médico que databa de 1920 y que encontró en un viejo garaje. La oscuridad de este viejo garaje , posiblemente, supuso el detonante para que este tercer trabajo fuese más oscuro y menos directo que sus antecesores, lo que conlleva una mayor dificultad a la hora de degustarlo en sus primeras escuchas. Pese a este característica diferenciadora respecto a sus antecesores, Vitalogy es claramente superior en texturas y variedad musical que los dos primeros trabajos del grupo. En algunos aspectos este trabajo viaja en paralelo con otras grandes obras de la música contemporánea, ya que Vitalogy se gesta en un ambiente de tensiones, discusiones y amenazas de separación: peleas entre el frontman (Vedder) y el batería Abbruzzese (reemplazado posteriormente durante la grabación por el ex batería de Red Hot Chilli Peppers: Jack Irons), entradas y salidas en centros de desintoxicación para la deshabituación de alcohol/drogas del guitarrista McReady y megalomanía por parte de Vedder para la toma de decisiones final sobre la producción de las canciones. Todo este caldo de cultivo, unido a la pérdida de privacidad que sufrió el grupo por su gran éxito a nivel internacional dejaron una huella grabada con fuego sobre la temática de las canciones. Esta “oscuridad” que impregna este trabajo también se deja presente en el “artwork” del disco: para su publicación se prescindió de la caja de plástico típica del Cd (en la actualidad algo habitual pero no a principios de lo 90) y se realizó un libreto con páginas que reflejaban la temática médica del manuscrito original que data de 1920, lo cual potenciaba la visión enfermiza y decadente de este trabajo.
Este “estudio de la vida” que Pearl Jam llevo a cabo en la oscuridad que 1994 dejó a la música contemporánea, supuso el principio del fin de la corriente grunge para dar paso a un lustro de música rock más accesible, menos furiosa y demoledora y, en la mayoría de casos, más conformista. El grunge estaba herido de muerte y sin capacidad de recuperación.
NOTA : 8 (Sobre 10)
Corduroy



