Pink Floyd : Meddle

Echoes del pasado, música del futuro.
Meddle supuso en su día un punto y aparte en la historia musical de Pink Floyd. Este álbum, publicado en 1971, es considerado como el primer gran trabajo del cuarteto británico sin el "lunático" de Syd Barrett (en el buen sentido de la palabra y haciendo referencia a la canción Brain Damage), el que fue genio ,aunque no comparto esa idea, y antiguo frontmant de la banda londinense hasta 1968.
Tras publicar Atom Heart Mother en 1970, álbum que mantenía la progresión instrumental iniciada en su antecesor ( A Saucerful of Secrets) pero vista desde la óptica personal de los cuatro componentes del grupo, Pink Floyd creó la primera joya de su carrera discográfica : Meddle. Esta gran obra se caracteriza, a diferencia de de los dos álbumes mencionados anteriormente, por la cohesión creativa de los cuatro miembros del grupo.
Meddle se inicia con One of This Days, una pista instrumental realizada sobre la base de dos bajos grabados en dos pistas diferentes e interpretados por Watters y Gilmour. Durante esta pista se puede escuchar la voz distorsionada del batería Nick Mason diciendo: "One of this days i\'m going to cut you on a small pieces". Esta frase lapidaria hace referencia la duración inicial del tema y la necesidad (por falta de espacio) de acortar la duración total (algo que la final tuvieron que hacer).
El álbum prosigue con A Pillow of winds, una canción acústica que habla sobre el amor (algo realmente extraño en la discografía de Pink Floyd), la pasión sobre un objeto inanimado, concretamente sobre el Mahjong (juego de mesa de origen chino al que se aficionaron durante las giras).
Fearless es un pequeño regalo para los oídos, esta constituido únicamente por guitarras acústicas en y en el cual se halla inmerso el célebre “You Never Walk Alone” (originario de Rodgers and Hammerstein) que los hinchas del Liverpool adaptaron como himno a su afición.
Continuamos nuestro viaje por Meddle con Saint Tropez, la única pista del álbum que está escrita por un solo miembro del grupo (en este caso Roger Watters) y que idealiza el día perfecto en esta ciudad Francesa. Esta canción se caracteriza por una musicalidad un tanto extraña para Pink Floyd, fruto de mezclar la sonoridad del Jazz con la música tropical.
Tras el viaje por Saint Tropez, llega la canción más estúpida (a mi parecer) que ha escrito Pink Floyd: Saeamus, musicalmente aburrida y monótona y con el perro Seamus ladrando durante la canción.
Fianlmente llega una de las mejores composiciones de Pink Floyd: Echoes. Cuando se iniciaron las sesiones de grabación de Meddle, y debido a la carencia de un tema central para iniciar la grabación, Mason, Wright, Gilmour y Watters entraron en los estudios de Abbey Road con la idea inicial de grabar sus ideas por separado (como ya habían hecho en el doble Lp Ummagumma), aunque este sistema no les había reportado grandes beneficios creativos en el pasado. Por esta razón decidieron experimentar y crear una pista con las ideas de los cuatro componentes utilizando la base musical de un piano... y así nació la maravillosa Echoes, llena de musicalidad y variados efectos fruto de la experimentación instrumental del grupo tan frecuente durante la década de los 70.
Este es sin duda uno de los grandes trabajos del Rock de los 70, madurado a la sobra del multiventas Drark Side of the Moon, pero igualmente magistral que éste último.
Nota: 9 (Sobre 10)



