Pink Floyd : Wish you Where Here

¿Quien de Vosotros es PINK?
Esta estúpida frase, que bien podría sonar a broma, pero que hoy sigue siendo reflejo del grado de melomanía que poseen los directivos de las grandes discográficas, es lo que preguntó un directivo de la discográfica EMI a los integrantes de Pink Floyd durante las sesiones de grabación de esta obra maestra.
En efecto, ninguno de los cuatro genios del grupo respondía al nombre de Pink, pero Watters, Gilmour, Wright y Mason cambiaron el destino del rock instrumental con la publicación de Wish You Where Here, álbum conceptual publicado en 1975 en el cual la banda rinde culto al antiguo frontman de la banda: Syd Barret.
Cuenta la leyenda (urbana o no) que durante la sesión de grabación, Syd Barret se presentó en el estudio tras cinco años de ausencia, factor que propició que sus cuatro antiguos compañeros no lo reconocieran en un principio (ya que había ganado bastante peso). Siguiendo con esta historia, Barret entró en la sala de grabación y escucho un fragmento de “Shine on your crazy diamond” y quedó prendido por ese fragmento musical, llegando a ofrecer su ayuda para la grabación de esta pista, echo que fue rehusado por el grupo, que no se sentía cómodo con la situación. Esa fue la última vez que Pink Floyd vio a Syd Barret en persona (como han reconocido Gilmour y Watters).
El disco inicia su viaje con una obra maestra cómo es Shine on You Crazy Diamond (parte1), pista de 13:30 minutos que está compuesta por cinco fragmentos o partes (que se distinguen sin ningún problema) y cuyo tercer fragmento está escrito en honor a Syd Barret,
Esta primera pista se enlaza con Welcome to the Machine, para pasar posteriormente (en la edición en CD) con Have a Cigar, en dónde podemos encontrar la frase del directivo de EMI: ¿Cual de vosotros es PInk? Ambas pistas denuncian el honor de conseguir el éxito en conjunción con la industria discográfica, empresa que se mueve únicamente por dinero, dejando de lado la verdadera esencia que es la expresión y transmisión de la música (¡que cínico llega a ser Watters, será que le ha ido mal la vida con EMI records!)
Tras haber saboreado el cigarro, o puro que nos ha ofrecido la discográfica, nos encontramos con la archiconocida Wish You Were Here (escrita para Syd Barret) y Shine on you Crazy Diamon (parte2), que está constituida por los cuatro fragmentos restantes de la composición incial y que supone el éxtasis y cénit de este trabajo.
Sin duda, y desde mi humilde opinión, este es el mejor disco de Pink Floyd (y el último que grabaron como grupo cohesionado) aunque no es tan conocido, ni ha vendido tanto como su otra obra maestra : Dark Side of the Moon. Pero siendo conocedor de la discografía de Pink Floyd me pregunto: ¿Hay algo que brille con más fuerza que Shine on You crazy Diamond? La respuesta sería indudablemente : ¡NO!
NOTA : 10 (Sobre 10)



