The Orange Lights : Life is Still Beautifull

Lineal y aburrido... Cuando el Diazepam entra en tu equipo de música.
El hasta ahora primer (y único) trabajo de los británicos The Orange Lights es el claro ejemplo de como intentar crear un trabajo que recuerde a cualquier disco de pop británco publicado en los últimos 10 años, pero insufriblemente lento. Para dicha fórmula tenemos los ingredientes correctos: el productor de la carrera en solitario de Richard Ashcroft (The Verve), un productor que es colaborador de Coldplay y un estilo que inenta emular (fallidamente) el estilo Brit-Pop de aquellos magníficos The Verve o de la peor etapa de Embrace.
¿El Resultado? Acabo de escuchar uno de los discos más aburridos, insulsos y pedantes de los últimos tiempos. Life es Still Beautifull es como un azucarillo recubierto de miel que intenta pasar por tu deshidratada garganta, una árdua tarea de deglución que no llega a ser digerida. Y es que cuando uno ha escuchado tres cortes del disco, se cansa de las baladas tristes y lineales, de los medios tiempos y de que no exista ninguna capacidad de sorpresa musical. Puede que el cantante (Jason Hart) tenga una voz que podría llegar a ser interesante, y puede que el grupo cuente con el antiguo miembro de The Lighthouse Family, Paul Tucker, pero ello no es suficiente para dejar de prestarle atención a dicho trabajo despues de dos o tres escuchas.
¿Life is Still Beautifull? Si Jason, lo es, pero también es demasiado corta para malgastarla en escuchar de nuevo vuestro aburrido debut. Esta es la razón por la cual quedará sumido por el polvo en el fondo del cajón dónde descansan aquellos trabajos prescindibles de la escena musical contemporánea.
Nota: 3 (Sobre 10)




